El domingo 28 celebramos ¡El día de nuestra Patrona!


El día 28 de Octubre tuvimos una celebración muy especial para nuestra comunidad… El domingo 28 celebramos ¡El día de nuestra Patrona!

Al comienzo de la misa nuestro párroco, Gervasio, nos contó la leyenda de la Virgen del Alba “La leyenda dice que en un pueblín de aquella zona, Villar, vivía una niña llamada María. Era la mayor de once hermanos. La mandaban al monte, a cuidar ovejas. Allí pasaba todo el día. En la montaña buscaba flores para ofrecérselas a una bellísima señora que moraba en la cueva de la Peña de Alba. Un día, el lobo le devoró una oveja. María, triste y temerosa de lo que podría ocurrirle cuando volviera a casa, entró en la cueva y pidió auxilio a la hermosa señora que tantas veces había visto en sueños. En aquel instante, ante sus ojos se apareció una oveja idéntica a la que había comido el lobo. La niña contó lo que le había sucedido, y todo el pueblo acudió a aquel lugar. En la cueva encontraron una imagen de la Virgen enterrada. La desenterraron y le construyeron una ermita en la que se venera desde hace siglos con el nombre de Alba.”
Durante toda la misa, nuestra Virgen estuvo muy presente, pero en la homilía más aún pues nuestros sacerdotes, Gervasio, Chava y Junar nos contaron, desde sus experiencias lo que representaba para ellos la imagen de María.
Al final de la misa y como canto de salida, todos a una sola voz entonamos el himno de la Virgen del Alba, escrito por el que fue nuestro párroco, Alberto López Rodríguez:


Ntra. Sra. "Virgen del Alba"
Pies descalzos, vientre hendido, 
manos abiertas, 
rostro sereno y tranquilo:
la imagen de mi patrona. 
Lucero que espera el alba 
y nos entrega a su Hijo. 

Tú mantienes la esperanza 
hasta que el sol se hace fuego. 
El sol es tu Hijo, María. 
Y tú, María, el lucero. 

Botas altas, pies heridos, 
puños cerrados, 
rostros crispados, felinos: 
la imagen de muchos hombres. 
Nos cuesta, Madre, vivir 
el evangelio de Cristo. 

Más justicia, nuevos signos, 
manos unidas, bienes mejor repartidos: 
la imagen de un mundo nuevo. 
Que llegue, Madre, a nosotros 
el Reino de Jesucristo.
¡¡Qué rico!!
Después de la misa, y como ya es tradición, toda la Comunidad comió junta para celebrar el día pero, este año fue más especial pues entre todos se llevó comida para compartir y comer todos juntos en los salones de la parroquia. Con esto se consiguió que fuera más gente, desde bebés hasta personas mayores, pasando por niños y jóvenes y que la comida fuera mucho más cercana.
Oh Gran Señor, que alimentáis...
A las 14,30 comenzaba la comida con la bienvenida de nuestro párroco, Gervasio y con un canto de bendición dirigido por los jóvenes y a partir de ahí… ¡todo el mundo probaba las especialidades de cada casa y país!: tortillas, empanadillas, pollo, bollos, tartas…

En la sobremesa comenzó la verdadera fiesta, con cantos donde participaron gente de todas las edades… ¡Menuda se lió! Se pudo escuchar desde “Los clavelitos””Asturias patria querida” y “Por el puente de Aranda” hasta “Ahora que vamos despacio”, ”el Señor Don Gato” y “La taza y la tetera”  donde los niños nos dieron una lección de cómo se baila.

Escrito por: Lorena González
(Grupo de Comunicación)
¡¡Lo que tenemos que aprender de nuestros niños!!
Y lo bien que lo bailamos...
Cualquier momento es bueno para jugar...
Y si toca "el patio de mi casa..." Pues a bailar.

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